La Compactación Rápida de Impacto (RIC) densifica suelos arenosos poco profundos. Mediante un martillo hidráulico, el suelo es golpeado repetidamente mediante una placa de impacto en la superficie del suelo.

El alcance de la compactación mediante esta técnica puede llegar hasta 7.00 / 9.00 m de profundidad en terrenos predominantemente arenosos con menos de 15% de finos, mientras que en los terrenos cohesivos el rango de profundidad de alta compactación suele estar entre 2.00 y 4.00 m.

Usos frecuentes y aplicaciones

Aumentar la capacidad de carga
Disminución de asentamientos

Proceso de ejecución

La Compactación Rápida de Impacto representa una de las técnicas de compactación del terreno más eficientes desde el punto de vista técnico-económico. El método consiste en la compactación del terreno mediante un gran martillo hidráulico de alta frecuencia, montado sobre una excavadora o grúa de orugas.

El proceso consiste en compactar el terreno con un martillo de entre 7 y 9 t. El sistema imparte energía por la caída del peso desde una altura relativamente baja, de 1.20 m aproximadamente, pero con una gran frecuencia de 40 a 60 golpes por minuto, lo que permite el desarrollo de una energía de compactación de entre 80 y 144 kN/m. Esta elevada frecuencia garantiza la transmisión al terreno de un alto porcentaje de energía, y a su vez, un elevado grado de homogeneización del suelo tratado.

La actuación se realiza en varias fases o pasadas de golpes, cuyo número de impactos son definidos previamente en el diseño y fijados durante la ejecución de la primera fase de compactación y/o campo de pruebas previo a la ejecución de los trabajos.

Hay que destacar que en la primera fase se realiza el tratamiento en los vértices de la malla, siendo en esta fase durante la que se aplica la mayor energía. Las fases posteriores, de menor energía de impacto, se efectúan en los mismos puntos que la fase anterior si se trata de terrenos sueltos de gran espesor y se requiere una profundidad de tratamiento importante.

El proceso se repite hasta que se logre la compactación exigida, lo que se comprueba bien por la medida del asiento medio inducido o por las pruebas de control in situ de las características especificadas en el Proyecto.

La energía se transfiere a los suelos granulares sueltos subyacentes y reorganiza las partículas en una formación más densa. Las ubicaciones guía se transfiere a los del impacto se sitúan en un patrón de malla, a una distancia que está determinada por las condiciones del suelo así como la carga y geometría de la cimentación.

Ventajas

Los rellenos y suelos granulares tratados aumentan su densidad, ángulo de rozamiento y rigidez
Tratamiento de bajo coste para suelos de 3 a 4 m de profundidad
Permite utilizar cimentaciones poco profundas en lugar de soluciones de cimentaciones más costosas
Reducción de riesgos al guiarse el martillo directamente desde el equipo
Una eficiente transmisión de la energía por el contacto continuo de la placa y el suelo durante los impactos
Control electrónico con registro del asiento de la placa en el suelo
Facilidad de ejecución pudiendo realizarse en zonas bajo gálibo o de espacio reducido
Menor impacto por vibraciones en estructuras colindantes que empleando la tradicional compactación dinámica

Garantía de calidad

Los equipos de Keller Cimentaciones están dotados de sistemas que permiten el registro de parámetros de ejecución en tiempo real. Se registran los siguientes parámetros de ejecución y control:

  • Fecha y tiempo de realización de cada golpe
  • Posición de cada punto de compactación
  • Número de impactos por cada punto de compactación
  • Energía transmitida
  • Penetración de la placa de impacto